José Carlos Botto Cayo
Llega un día,
cuando las palabras
van perdiendo sus letras,
dejando solo sentimientos.
Iniciando la felicidad,
al vernos a los ojos,
comprendiendo
que el mundo recién empieza.
Suavemente…
las cosas van mutando,
como una gran página en blanco,
donde anotamos las miradas.
Que lentamente se acercan,
iniciando un nuevo diálogo.

