José Carlos Botto Cayo
Las palabras cruzan la mente,
bajan hasta nuestra mano
y buscan sitio en la hoja
donde sentarse a conversar.
Unas cuentan lo de hoy,
otras regresan de ayer,
y algunas miran el mañana
desde el borde del papel,
esperando que las llamemos.
Primero forman oraciones,
después avanzan en líneas,
una hoja llama a la otra
y la historia sigue andando.
Cada palabra hace un lugar
para la que viene detrás,
hasta que el poema se levanta
despacio de la página
y se sienta junto a ti.

