Jose Carlos Botto Cayo
Cuando la noche esconde
las palabras
en pequeños recipientes de vidrio,
puestos sobre una mesa
que busca tener
oraciones destinadas
a una vida.
El poeta mira las hojas,
toma la pluma
y deja que la mente
fluya.
Las palabras van
adquiriendo sentido
en una nube
de sueños.
Es así
que las historias
van surgiendo,
historias imaginarias.
Historias que representan
la mente,
los sueños
y las palabras no dichas.
El poeta deja
que todo fluya
y mira la vida
desde otra óptica.
Con la velocidad
de personas,
de calles,
de soledades.
Las historias de un mundo
que se ha formado
a lo largo
de los años.
Deja que su mente
vuele alrededor
de estos espacios
que son,
de una u otra forma,
los reflejos
de la vida
de un pueblo.

