Jose Carlos Botto Cayo
Es la poesía que creamos
la que viaja en el tiempo,
buscando puertas para entrar,
mirando aquello que fuimos
y pensando en lo vivido.
Durante aquellos días
los sentimientos cambiaban,
se iban formando lentamente
y, junto con ellos,
nos volvíamos mejores.
Eran los años de infancia,
cuando el mundo pasaba
alrededor de nosotros,
y aprendíamos a mirarlo,
a sentir cada momento
y a crear nuevos espacios.
Allí fuimos escribiendo
las palabras que hoy leemos,
mientras nuestras miradas
convertían cada día
en un nuevo inicio.
Era otra manera de ser,
una forma distinta de estar,
de sentir que el mundo
seguía pasando cerca,
mientras vivíamos dentro de él.

