José Carlos Botto Cayo
Siento las palabras del cielo,
el viento golpea mi rostro
y avanza lentamente,
dejando esos sonidos
que van formando palabras.
Como hoy, como ayer,
el tiempo deja una sensación
que ya comienza a esconderse
entre una palabra
y la que viene después.
Hay versos que parecen
no hacer nada y, sin embargo,
se sienten, se escuchan,
cuando el viento los lleva
a una página abierta.
Allí van creando espacios
silenciosos como el tiempo;
el viento sigue su camino,
pero algo queda sonando,
como la vida misma.

