José Carlos Botto Cayo
Esa sentencia del mañana,
las palabras que van tomando fuerza,
las ideas que se juntan
y se comparten,
sabiendo todavía de inocencia.
En estas letras
se va creando la historia,
como un barril que se llena con el tiempo
de esa agua,
del silencio que pasa entre nosotros.
Y corre,
expandiéndose
por las paredes de una sociedad
que no progresa.
Es la literatura
que vemos y escuchamos,
la que despierta ideas,
sentimientos
y deja palabras.
Palabras que algún día
servirán de apoyo
a una rebelión
que está por nacer.

