Telonero: Blodwyn Pig
Mick, hermano de John, recordó aquella presentación en su libro My Brother John:
«El lugar estaba abarrotado y, apenas la banda comenzó a tocar su número de apertura, el público estalló de entusiasmo. El resultado, por supuesto, fue una gran noche tanto para el grupo como para la audiencia.
Todo marchaba perfectamente, salvo por un pequeño incidente protagonizado por el amigo que me había acompañado. Eddie Povey era otro hermano del alma y, en determinado momento, decidió que sería una buena idea gritar: “¡Dales con todo, Jimmy!”, justo cuando Pagey estaba lanzándose en un extraordinario solo.
Durante una fracción de segundo, juro que todo el lugar pareció quedarse en silencio. La gente comenzó a mirar alrededor tratando de descubrir qué idiota podía haber gritado semejante cosa en Mothers.
Como nosotros éramos prácticamente los únicos que llevábamos camisas Ben Sherman, rodeados por un verdadero mar de chaquetas floreadas y cabellos con permanente, no tardaron demasiado en llegar a la conclusión de que “tenía que haber sido uno de esos imbéciles”.
Así que mantuvimos la cabeza baja y vimos tranquilamente el resto del concierto, hasta que llegó el momento de ir detrás del escenario para encontrarnos con la banda.
Pero Eddie todavía tenía que superarse. Cuando conoció a Jimmy, tuvo la ocurrencia de decirle que, si continuaba esforzándose de esa manera, algún día podría llegar a ser un buen guitarrista.
John y yo nos miramos sin poder creer lo que acabábamos de escuchar. Entonces John sonrió ampliamente y me dio un buen golpe en un costado de la cabeza —solo jugando—. Después me dijo:
“Dale ese de mi parte a tu amigo cuando regresen a casa”».

