José Carlos Botto Cayo
Una noche como hoy,
entre hojas y palabras,
volvieron aquellos sentimientos
que alguna vez nacieron.
Miraba el cielo,
las estrellas seguían pasando,
la luna dejaba su luz
sobre las calles vacías.
Algunos perritos caminaban,
las aves cruzaban el aire,
algunas personas se miraban,
otras seguían su camino,
todas estaban ahí.
Las palabras comenzaron a fluir,
aquello que sentía
salió lentamente,
sin romper el silencio.
Entonces empecé a escribir versos,
mientras pequeños sentimientos
nacidos en el corazón
fueron tatuando
poco a poco
mis espacios imaginarios.

