En los años setenta, MYCIN llevó los sistemas expertos al terreno de la medicina. Desarrollado principalmente por Edward Shortliffe en Stanford, utilizaba conocimiento médico expresado mediante reglas para analizar infecciones graves y recomendar tratamientos antibióticos. El proyecto mostró que una computadora podía utilizar conocimiento especializado para apoyar una decisión compleja, aunque MYCIN permaneció como sistema experimental y no se implantó en la práctica clínica habitual.

