José Carlos Botto Cayo
En la mitad de la era,
el aquelarre de Oriente
descifró los secretos eternos.
Naturaleza y magia se unieron,
conjugando los primeros versos,
esos capaces de cambiar el mundo,
hoy conocidos como hechizos.
De piel de lobo
se forjó la primera edición:
libro en blanco para los no iniciados,
libro negro para los despertados.
Luego del capítulo de signos,
los magos discutieron
conceptos de formas,
historias de la magia,
temas trascendentales para el futuro.
Cuerpo humano como religión,
se discutió en alta voz;
la desnudez como ritual,
ceremonias orgiásticas y de iniciación.
«En las noches de luna llena,
vírgenes despertadas al viento
copularían con el cabrío,
dando nacimiento al nuevo sol».
Rezaba el inicio:
reglas del aquelarre de iniciación,
tratado de sexología monsteril,
en que la copulación daba vida eterna.
Futuras madres de la brujería
sometían sus familias a estas prácticas,
rituales de medianoche,
con placeres ocultos a los infieles.
Aquelarres ceremoniales
escribieron las siguientes páginas,
consumidos por el placer.
La serpiente Kundali
volvióse la estrella del ritual,
otorgando poderes a las iniciadas
cuando la angustia invadía.
Son, pues, aquelarres y Kundali
contenidos elementales
para el desarrollo.
Luego de los siglos,
los rituales secretos crecen,
tomando el mundo por asalto,
bajo la sabiduría de las viejas artes.

