En 2012, la inteligencia artificial dio un salto importante gracias a AlexNet, una red neuronal desarrollada por Alex Krizhevsky, Ilya Sutskever y Geoffrey Hinton. Utilizando millones de fotografías y tarjetas gráficas capaces de realizar numerosos cálculos simultáneamente, consiguió resultados extraordinarios en el reconocimiento de imágenes. Su victoria en la competencia ImageNet marcó un momento decisivo para el aprendizaje profundo, demostrando que las computadoras podían identificar objetos con una precisión muy superior a la de muchos sistemas anteriores. Este avance abrió el camino hacia numerosas aplicaciones de la inteligencia artificial que utilizamos actualmente.

